Marcos: No te vayas...
Yo: Marcos, olvidame, sacame de tu vida
Marcos: ¡No quiero! Te amo como nadie te a podido amar nunca
Yo: Si, se nota... -dije en plan irónico-
Marcos: A mi la chica con la que me estaba liando no me gusta. A mi me gustas tú -se acercó a mi e intentó besarme pero yo no le dejé-
Yo: Marcos, a mi me da igual si te gusta o te dejaba de gustar, lo único que sé es que me has sido infiel y eso es lo peor que llevo... Ya me hicieron daño una vez.
Marcos: Angela, por favor, dame otra oportunidad... Estaría bebido o algo y me lié con esa tía porque yo nunca he sido infiel a alguien...
Yo: Hasta ahora... Marcos, lo siento, tengo que pensar y no creo que te vaya a dar otra oportunidad... Te quería demasiado.
Marcos: -empezó a llorar- Te juro que no lo hice con intención
Yo: Te creo. Sé que no lo hiciste queriendo pero lo hiciste así que...
Marcos: Vale, pero antes de que te vayas ¿me dejar hacer una cosa?
Yo: ¿El qué?
Marcos: -me besó en la mejilla- Te quiero
Yo: Vale:)
Entré en la casa de Miry, Marcos se quedó fuera.
Yo: ¡Joder! Yo paso de ver esta película...
Miry: ¿Qué te pasa?
Yo: ¡Nada! -entré en la cocina-
Miry: Voy a ver lo que le pasa a la malhumorada esta -entró detrás mía.
Yo: Miry, te voy a contar lo que ha pasado...
Miry: Venga, cuenta cuenta -nos sentamos en las sillas-
Yo: Hoy cuando ibamos Carlos y yo por la calle me encontré a Marcos liándose con otra y he estado ahora hablando con él...
Miry: ¡Qué fuerte! Cabr*n...
Yo: Lo sé... Y hemos cortado pero lo que no entiendo es por qué lo habrá hecho...
Miry: Ni idea tía... Al final todos son iguales...
Yo: Ya... Uff ¡Qué asco!
Miry: -rió- ¿Y ahora no tienes novio?
Yo: Pues no hija no -reí-
Miry: Si quieres te presento a un amigos mío...
Yo: ¡Tía! Que yo puedo vivir sin novio ¿eehh?
Miry: ¡Ah! Vale, vale -rió- Entonces, ahora odias a Marcos ¿no? -cambió de tema-
Yo: ¿Tú que crees?
Miry: Es que tía, es muy fuerte... Pero es que no me lo puedo creer te lo juro, es que no puedo...
Yo: ¿Por qué?
Miry: ¡Joder tía! Estávais todo el día juntos, dandos besos, abrazos... No me puedo creer que te haya puesto los cuernos
Yo: Yo tampoco... Es a la perdona he más he querido en toda mi vida.
Miry: Se notaba, pero, yo creo que te sigue queriendo...
Yo: Quién sabe... ¡Los tíos me ponen la cabeza loca!
Miry: Pues sí... Bueno, vámonos con los demás.
Yo: Vale -salimos de la cocina-
Miry: ¿Enserio no quieres que te presente a mi amigo?
Yo: -reí- Preséntame a quien tú quieras
Miry: Es alto, pero corto, delgado...
Yo: ¡Eh, eh, eh! -paré antes de que pudiese terminar- A mi me presentas a alguien para ser su amiga y ya si eso...
Miry: ¡Vale! -rió-.
Entramos en el salón y estaban todos viendo la película muertos de miedo mirando a todos lados como si la niña de exorcista fuera a aparecer por arte de magia. Solo faltaban 10 minutos de película así que mejor porque yo no quería verla.
De repente Marcos entró en la casa, me miró pero yo le quité la mirada. Se sentó en el sofá con los demás. Tenía los ojos húmedos, estaba a punto de llorar... Me daba mucha pena, estaba por ir donde él estaba y pegarle abrazo... ¡No! Si no lo huviese hecho seguiríamos súper felices... Pero como la ha cagado pues ahora se aguanta.
Jackson: ¡Oye! Mañana fiesta en mi casa
Yo: ¡¿Enserio?! ¡Por fín!
Miry: ¿Tan desesperada estás? -rió-
Yo: ¡Uff...! Es que hacía mucho tiempo que no hacíamos una fiesta y tengo un vestido en mi casa que me está llamando...
Jackson: -rió- Bueno, pues eso, sobre las 22:15 y acabará muy tarde
Yo: ¿Cómo de tarde?
Jackson: Pues muy tarde -rió-
Sofy: ¿No están tus padres?
Jackson: ¡Qué va! -rió- ¡Ah! Y Carlos también está invitado.
Carlos: ¡Bien!
Yo: Te lo dije!
Carlos: es verdad, me lo dijistes.
Alvaro: Bueno, yo me voy ya que me están esperando.
Sofy: ¿Ya te vas? -le besó-
Alvaro: Sí, adiós mi amor -se volvieron a besar-.
Marcos: Yo también me voy -se despidió de todos menos de mi que ni siquiera me miró-.
Yo: Bueno, si se van todos yo también me voy.
Sofy: Venga, me voy contigo
Carlos: Vale, vámonos.
Salímos de casa de Miry y mientras ívamos a nuestras casas le contamos a Sofy lo que pasó con Marcos ese día. Sofy se quedó inmutada, no se lo podía creer, parecía que había visto un fantasma.
Llegamos a la casa de Sofy, nos dio un abrazo a cada uno y entró. Carlos y yo estuvimos la mayoría del tiempo callados. De vez en cuando decíamos alguna estupidéz de las nuestra. Llegué a mi casa.
Yo: Bueno, ya estoy aquí.
Carlos: Si...
Yo: -acercándome a la puerta- Mañana te vienes a la fiesta ¿no?
Carlos: ¡Claro! -se acercó a la puerta conmigo-
Yo: ¡Ah! Mañana llegan mis padres de sus vacaciones de aniversario así que por la mañana no estaré libe...
Carlos: No pasa nada, ¿te llamo por la tarde para quedar?
Yo: ¡Vale! -le sonreí-
Carlos: Bueno guapa, adiós -me abrazo-
Yo: Adiós -le seguí el abrazo-.
Fue separándose de mi mientras se iba por el camino a su casa. Yo le paré antes de que se fuera muy lejos.
Yo: ¡Oye, Carlos!
Carlos: ¡Dime!
Yo: ¡Gracias!
Carlos: ¡¿Gracias?!
Yo: Pues, ¡gracias por todo!
Carlos: ¡De nada guapa! Oye, ¿tú ahora estas sola?
Yo: Pues sí, estoy un poco marginada -reí-
Carlos: -se volvió a acercar a mi casa- ¿Quieres que me quede? -me sonrió-
Yo: No, no pasa nada, vete a tu casa que seguro que te están esperando.
Carlos: No, no, no. Vamos, si estás sola no te voy a dejar marginada en tu casa.
Yo: -reí- Bueno, venga, vale -volví a reir otra vez-.
La verdad es que quería que estuviese conmigo, me ha ayudado mucho y es bastante simpático. No me molestaba que estuviese allí conmigo.
Cogí las llaves del bolso y abrí la puerta. Nos sentamos en el sofá a ver la tele, hablar, comer palomitas y volver a hablar...
Carlos: Entonces, ¿ya no te gusta Marcos?
Yo: ¡No!, nunca más...
Carlos: Y ahora ¿qué vas a hacer?
Yo: Buscarme a otro -dije bromeando-
Carlos: ¡Ah! Me gusta tu idea -rió-
Yo: ¿A qué sí? -reí-
Carlos: Y, ¿qué tipo de chicos te gustan? -cogió un puñado de palomitas y se las metió en la boca de golpe-.
Yo: Pues... -me quedé pensando- Más altos que yo, guapos, aunque no soy muy superficial pero tú sabes... -reí- Cariñosos, graciosos, simpáticos, que me traten muy bien...
Carlos: ¡Uy, uy, uy!
Yo: ¿Qué pasa?
Carlos: Pues que te gusta los chicos iguales que yo -bromeó y rió-
Yo: Sí, chaval, más quisieras que me fijara en ti -reí-
Carlos: Tú ya te has fijado en mi -rió-
Yo: -reí y reí, no podía parar-.
Estuvimos hablando todo el tiempo, riéndonos, sentí algo que no podía sentir con otra persona, realmente quería estar con él en ese momento, me sentía especial, me trataba genial, su sonrisa me alocaba como a una niña pequeña, su mirada me hacía sentir especial, tenía los ojos negros brillantes, el pelo para el lado tipo Justin Bieber y estaba bastante bien musculado.
Ya eran las 23:54 cuando Carlos se fue a su casa.
Abrí la puerta, Carlos salió y se quedó parando mirando hacia mi. Yo estaba detrás de la puerta con la cabeza asomada.
Yo: Bueno, ¿mañana hablamos?
Carlos: ¡Claro! Te llamo ¿vale?
Yo: Me parece bien -sonreí-
Carlos: -se acercó a mi- Dame don besos ¿no?
Yo: -reí- Hombre, faltaría más.
Carlos: -se acercó y me dio dos besos-.
Pero, derepente su cara y la mía se quedó cerca, muy cerca, nos miramos unos minutos, se acercó mucho, mucho a mi, podía notar su respiración, su corazón que iba a 100 por hora, su mirada perdida, y por arte de magia, me besó. Nos fundimos en un beso largo, intenso, y apasionado. Fue uno de los besos más bonitos que tuve nunca.
Nos separamos lentamente, nos miramos, sonreímos y nos volvimos a besar pero esta vez el beso fue más corto. Nos volvimos a mirar.
Yo: -me llevé las manos a la frente- No sé por qué he hecho esto...
Carlos: -se acerco mucho a mi- Ha pasado lo que queríamos que pasara.
Yo: -sonreí- ¿Tú querías?
Carlos: Estaba claro ¿no? -rió-
Yo: -reí- Pero, es que acabo de terminar con Marcos y de repente tú... Voy a parecer una p*ta...
Carlos: No eres ninguna p*ta, solo te has enamorado otra vez y eso es normal.
Yo: Pero no es normal desenamorarse y enamorarse tanto...
Carlos: Angela
Yo: ¿Qué?
Carlos: Callate -me calló con un beso-
Yo: -reí- Vale -volví a reir-
Carlos: Ahora, una pregunta
Yo: Dime.
Carlos: ¿Somos novios? ¿Puedo llamarte cariño, princesa y todas esas cosas y puedo besarte cuando yo quiera?
Yo: Por mi sí -reí-
Carlos: Entonces, novios -me dió la manos como si estuviésemos haciendo un trato-
Yo: -reí- Te quiero -le abracé-
Carlos: Te amo.
Yo: Bueno, que te tienes que ir.
Carlos: ¡Es verdad! -rió- Mañana te llamo por la mañana ¿ehh?
Yo: No me esperaba menos -reí-.
Se fue, yo entré en mi casa. No me lo podía creer... Volvía a estar enamorada, enamorada de verdad, ese chico me había llegado a lo más dentro de mi desde el primer momento. Marcos para mi ya no era nada, ni novio ni amigos, bueno, amigo a lo mejor pero dentro de un tiempo, todavía tenía que pensar mucho.
No podía parar de pensar en Él (Carlos), me salía la sonrisita tonta de enamorada, sí, me había enamorado. Si tuviera que enamorarme de un capullo que me hiciese daño y estar en un instituto en que unas tías z*rras que me hicieron la vida imposible solo por haberlo conocido, lo haría una y otra vez solo por estar cerca suya.
8 de Junio (16:56)
Estaba en mi cuarto, con la música a tope, bailando enfrente del espejo y con el ordenador puesto. Esa es mi afición preferida hahahaha.
Salió una de mis canciones preferidas y me puse a bailar como una loca, ni siquiera me enteraba de que mi madre me estaba llamando.
Me abrió la puerta de golpe.
Angelines: ¡Angela!
Yo: ¿Qué?
Angelines: ¡Te estaba llamando!
Yo: No me he enterado, tranquila.
Angelines: Pues pon la música más floja.
Yo: Lo siento, lo siento...
Angelines: Bueno, que tu padre y yo nos vamos a ir a cenar por allí, iremos al pueblo y llegaremos tarde así que no nos esperes despierta.
Yo: No, tranquila que no os iba a esperar de todas formas.
Angelines: Bien -se fue y cerró la puerta-
Yo: -antes de que se fuera- ¡Espera!
Angelines: ¿Qué pasa?
Yo: Que hoy tengo una fiesta en casa de Jackson y seguramente llegue yo también tarde...
Angelines: Vale, haz lo que te de la gana. -cerró la puerta y se fue-
Yo: ¡Vaalee! -sonreí como si hubiese encontrado el mundo-.
Miré por la ventana, mi madre y mi padre se montaron en el coche y se fueron. Volví a poner la música a tope y me monté encima de la cama a saltar. Sonó el teléfono, di un salto de la cama al suelo y me caí...
Yo: ¡Aaaayyyy! ¡C*ño!
Cogí el teléfono.
CONVERSACIÓN TELEFÓNICA
Yo: ¿Si?
XX: ¡Hola!
Yo: ¡Miry! ¿Qué te cuentas?
Miry: Nada, aquí mazo de aburrida en mi habitación...
Yo: Pues igual que yo hija, ¿hacemos algo?
Miry: ¿Qué tienes ganas de hacer?
Yo: No sé, ¿te quieres venir a mi casa? Y nos arreglamos para la fiesta y todo...
Miry: ¡Vale! -se puso súper contenta- Ahora voy para allá.
Yo: Venga, vale, yo te espero -reí-
Miry: Adiós cariño
Yo: Adiós guapa.
Colgué, apagué la música y recojí un poco mi habitació.
(15:10)
Sonó el timbre, abrí la puerta y estaba Miry. Iva muy moderna y muy guapa, con una camiseta morada, unos pantalones cortos y un bolso a juego.
Tenía una bolsa llena de maquillaje, colonias, pintauñas, sobras de ojos...
Yo: ¡Ala, que guapa!
Miry: -rió- Tú si que eres guapa -me abrazó-.
Entró en casa y subimos a mi habitación. Estaba un poco desordenado pero Miry no me dijo nada. Entramos en el cuarto de baño que hay en mi cuarto y dejamos todo el maquillaje encima de una mesa, pusimos música y empezamos a arreglarnos para la fiesta.
Miry: Tia Angy, se me ha olvidado el vestido en mi casa...
Yo: ¿Vas a volver a por él?
Miry: Sí... No tengo otra
Yo: ¡Pues claro que sí! Yo te lo dejo -reí-
Miry: No sé, por mi sí -rió-
Yo: ¡Pues ya está! -abrí el armario-
Miry: Me gusta este -cogió uno de los vestidos que había-.
Era azul turquesa, cortito, por encima de las rodillas. Era más estrecho por el escote y la tripa, le sentía muy bien. Se pintó las uñas y se puso unos taconazos del mismo color.
Se recogió el pelo con un moño dejandose su flequillo suelto. Iva muy guapa, no, guapísima, seguro que ligaba esa noche;).
Yo, al contrario que Miry, fui de beige (un color). Mi vestido al igual era cortito como el suyo pero estrecho de arriba a abajo. Me hice la manicura francesa y me puse unas cuñas a juego con el vestido.
Cuando terminamos de vestirnos y arreglarnos nos sentamos en la cama y cogimos el ordenador, también estuvimos hablando...
Miry: Bueno, y ¿qué tal con Carlos?
Yo: Tia, la he cagado...
Miry: ¡¿Qué ha pasado?!
Yo: Que me he enamorado de él...
Miry: Bueno, eso estaba un poco claro
Yo: Ya, pero, es que ayer... -hice una pausa- nos besamos.
Miry: -me miró con los ojos como platos- ¡Qué fuerte!
Yo: Ya lo sé... Y además el mismo día que acabé con Marcos... ¡Dios! ¿dónde tengo la cabeza?
Miry: Ya, pero alomejor si no te huvieses besado con él no sabrías bien si te gusta de verdad y puede que te pierdas cosas que vas a vivir ahora. Yo solo te digo una cosa, si no arriesgas no ganas.
Yo: Lo sé, esa frase siempre me la decían...
Miry: Prueba con él y si no te trata bien o cualquier cosa, puedes dejarlo
Yo: -reí- Tia, ¡que malbada!
Miry: -rió a carcajadas-
Yo: Gracias -la abracé-
Miry: ¿Por qué?
Yo: Pues gracias por todo, por ayudarme cuando lo necesito, cuando estoy triste, cuando no, gracias por ayudarme desde el primer día que llegué, desde el primer día que os conocí, gracias por poder contartelo todo, gracias por quererme en lo bueno y en lo malo y gracias por ser mi mejor amiga -la volví a abrazar-
Miry: ¡No hay de qué! -me siguió el abrazo- Mejor amiga.
Yo: -le sonreí- Estas muy guapa.
Miry: Tú si que estás guapa -rió-.
La mano arriba,
cintura sola,
da media vuelta,
danza kuduro... (8)
Miry: ¿Quién es?
Yo: Es el tono de Carlos...
Miry: ¡Uuuhh! ¡Carlos mi amor!
Yo: ¡Callate! -cogí el telefono-
CONVERSACIÓN TELEFÓNICA
Yo: ¿Si?
Carlos: ¡Hola guapa!
Yo: Hola guapo -reí-
Carlos: ¿Qué tal todo?
Yo: Muy bien, aquí con Miry que nos acabamos de terminar de arreglar para la fiesta.
Carlos: Ah, ¿si? Entonces, ¿puedo ir a por vosotras?
Yo: Claro mi amor.
Carlos: Pues ahora voy para allá.
Yo: Vale:)
Carlos: Adios te quiero
Yo: Y yo más.
Colgamos y al poco rato llegó Carlos vestía una chaqueta y unos pantalones pitillos negros con unas deportivas.
Yo: ¡Amor! -le abracé-
Carlos: ¡Qué guapa!
Yo: ¡Gracias! -le di un pico-
Miry: ¡Hola!
Carlos: ¡Hola Miry! -se dieron dos besos- Tú también estás muy guapa
Miry: ¡Uy, uy! Gracias, gracias -rió-
Yo: Bueno, ¿nos vamos?
Carlos: Claro.
Miry: Venga, vamonos.
Nos fuimos a casa de Jackson, una casa enorme, un montón de gente, comida, bebida, alchol... La música estába a tope ni siquiera se podía escuchar lo que decía la gente. Estuvimos todo el tiempo bailando. Alvaro, Marcos y Carlos no paraban de beber, estában super borrachos.
Miry y yo siempre estábamos juntas menos una vez que se fue a ligar un poco ella sola, yo me quedé sentada en una silla tomandome una Coca Cola que era lo máximo que me bebía.
Marcos y Alvaro bailaban como monos locos porque no eran conscientes de lo que hacían.
Sofy: -se me acercó- ¡Hola Angy!
Yo: ¡Hola, no te había visto!
Sofy: ¿Te lo estás pasando bien?
Yo: ¡Sí, pero estan un poco borrachon! ¿no?
Sofy: -rió- Sí, la verdad es que sí.
Derrepente Alvaro llegó, cogió a Sofy de la mano y subieron a la parte de arriba de la casa. Me quedé sola, estába un poco cansada...
Carlos: -super borracho- ¡Cariño!
Yo: ¡Hola, hola! Oye, deja de beber ya que estas súper borracho y mañana te vas a encontrar muy mal...
Carlos: No estoy tan borracho, me encuentro muy bien.
Yo: Sí, claro...
Carlos: Anda, deja ya de hacerte la mandona y vente a bailar conmigo -me agarró de la mano y empezó a bailar-
Yo: ¿A dónde se han ido Alvaro y Sofy?
Carlos: Pues a la habitación o algo...
Yo: ¡Uuuhh!
Carlos: Se habrán ido a f*llar...
Yo: ¡Oyee! estas totalmente borracho, no digas eso por Dios, que asco...
Carlos: Vaalee... -me besó- ¿Nos vamos para arriba?
Yo: -reí- Sí, hombre... ¡Deja de beber ya!
Carlos: -me beso, me volvió a besar y me volvió, volvió a besar- Te quiero
Yo: Te amo.
Empezamos a besarnos y a besarnos hasta que nos quedamos besándonos en un beso largo e intenso...
Carlos se fue a por otra bebida y yo me quedé en el mismo sitio donde me senté la anterior vez. Busqué a Miry con mi mirada y la vi, estaba liandose con un chico alto, delgado, con el pelo ni corto ni largo y morenito de piel. Estarían borrachos los dos...
Derrepente alguien me agarró el ombro con la mano, se acercó por mi espalda, se acercó mucho, no le podía ver la cara, pensaba que era Carlos. Me besó en la nuca, me volvió a besar en el cuello y me susurró al oido: "Te necesito"
***********************************************************************************
Lo siento por tardar tanto xD, no esta muy bien pero spero q os gustee:)
os amooo!!!!!!




No hay comentarios:
Publicar un comentario